Origen
Desde la cuna de las cervezas de trigo en Baviera, esta receta tradicional alemana conserva la levadura natural sin filtrar para ofrecerte una experiencia auténtica. Su nombre rinde honor a los monjes capuchinos, guardianes de la maestría cervecera desde hace siglos. Al servirse notarás esa turbidez dorada tan característica que la vuelve sumamente especial y refrescante.


