Origen
Desde el histórico condado de Yorkshire en Inglaterra, esta joya rescata la vieja usanza británica de fusionar cerveza artesanal con auténtico jugo de fruta orgánica. Su magia radica en una fermentación tradicional en antiguos tanques de piedra, lo que permite que el carácter de la malta conviva en perfecta sintonía con la frescura natural del campo inglés.







