Origen
Las cervezas de estilo escocés nacieron en tierras frías donde la malta de cebada es la gran protagonista, ofreciendo tragos reconfortantes y llenos de carácter. Esta versión incorpora el servicio con nitrógeno, una técnica perfeccionada en las islas británicas e Irlanda que transforma la cerveza en una caricia líquida. Es una joya tradicional pensada para beberse despacio y disfrutar de su calidez única.



