Origen
Esta joya francesa nace al pie de los Alpes y se elabora con agua pura de los glaciares del mismísimo Mont Blanc. Sigue la receta clásica de las cervezas de trigo tradicionales, donde se combinan granos suaves con toques botánicos que la vuelven ligera y sumamente refrescante. Es un trago de aire puro de montaña embotellado que rinde homenaje a la elegancia europea.



