Origen
Nacida de la tradición alpina de elaborar cervezas ricas y reconfortantes para el invierno, esta joya austríaca se cocina únicamente una vez al año, cada seis de diciembre en honor a San Nicolás. Pasa casi diez meses reposando pacientemente en bodega antes de ver la luz, logrando una concentración y riqueza incomparables. Es una de las lagers más legendarias del mundo, creada para disfrutarse a sorbos lentos.




